Diseñado para matar

Esta serie en multimedios ilustra los daños al clima y a la salud de los plaguicidas a través de su ciclo de vida tóxico: incluyendo la extracción de combustibles fósiles, la manufactura, transporte y aplicación en las tierras agrícolas estadounidenses.

Descubra cómo la agricultura sin plaguicidas es más efectiva, rentable y segura.

¿Quién se lucran del paraquat?

 

Los EE. UU. importan y aplican millones de libras de paraquat letal anualmente sobre sus tierras de cultivo. El paraquat se ha conectado con condiciones de salud debilitantes como el mal de Parkinson, y está prohibido en más de 70 países. De hecho, China y el Reino Unido, los países que manufacturan y exportan el paraquat a los EE. UU. le han prohibido a sus propios agricultores que lo usen. 

Un nuevo informe conjunto traza una principal cadena de distribución de paraquat, desde los combustibles fósiles hasta las granjas estadounidenses. Récords comerciales revelan que SinoChem Holdings Ltd. - la compañía agroquímica más grande del mundo, propiedad del gobierno de China - se lucra del uso estadounidense del paraquat y de su sistema alimentario dependiente en plaguicidas.

Pero este sistema alimentario no es inevitable. Estudios extensos muestran que las granjas que han transicionado de los plaguicidas pueden mantenerse rentables, mientras protegen la salud de los trabajadores, los cultivos y el ecosistema.

¿Cómo llega el paraquat a las granjas estadounidenses? Todo comienza con combustibles fósiles tóxicos. Participe de un recorrido interactivo.